Sumergidos en ambientes vibrantes y sobrenaturales, los personajes de Andrew Hem transmiten un sentimiento de asombro y apertura hacia el mundo. El artista continúa con sus obras fantásticas y desafiantes a la gravedad, donde las figuras flotan al revés o entre un mar de medusas.

Ahora padre de dos hijos, Hem reflexiona frecuentemente sobre su herencia camboyana y cómo la comparte con sus hijos. El artista traduce su orgullo por su tierra natal en cada pintura, representando figuras que se reorientan en situaciones novedosas y oníricas. Los temas, en su mayoría introspectivos, se inclinan hacia la calma y encuentran alegría en lo simple y cotidiano.