Minnie Evans (1892–1987), artista autodidacta nacida en Carolina del Norte, comenzó a dibujar en sus 40s guiada por sueños y visiones de raíz espiritual. Inspirada por paisajes, jardines y relatos bíblicos, creó obras llenas de simetría, color y figuras orgánicas. The Lost World, retrospectiva en el High Museum of Art, recupera su imaginario místico y su lugar como figura clave del arte folk estadounidense.