Animales absurdos que te hacen cuestionar la realidad
“Imagina un mundo regido por una lógica distinta; un universo hecho de lo absurdo y las paradojas”, nos invita Bruno Pontiroli, un artista que pinta esa tensión entre lo que conocemos y lo que nos perturba de forma sutil.
Sus cuadros son pura rareza hermosa: animales con patas eternas, cuerpos retorcidos o cabezas y extremidades mutantes por todos lados. Los ubica en paisajes de bosque o pradera que parecen sacados de pinturas académicas del siglo XVIII o XIX, o de esas escenas de caza elegante. Ahí están los animales —domésticos o salvajes— pastando tranquilos, como si tener doce cabezas o ubres en lugares imposibles fuera lo más normal del mundo.
Hay algo inquietante en ver un elefante cubierto de trompas o una jirafa con múltiples cabezas y patas saliendo en todas direcciones. A pesar de los escenarios bucólicos y sus expresiones calmadas o curiosas (como si nada pasara), los cuadros de Pontiroli te dejan con una leve sensación de inquietud. ¿Qué hicimos para que esto existiera? ¿Es un reflejo de nuestras propias contradicciones?
Es arte que juega con lo familiar hasta volverlo uncanny, ese punto donde lo conocido se vuelve extraño y te obliga a cuestionarte. Distrae un poco la mente, pero también te hace sonreír ante lo ridículo y lo poético al mismo tiempo.
¿Quieres ver más de esta locura hermosa? Checa el Instagram de Bruno Pontiroli:Sus posts son un viaje directo a ese universo paralelo.
¿Te pasa que una obra te genera esa mezcla de fascinación y escalofrío? Cuéntanos en comentarios o en Instagram cuál es tu artista que te hace cuestionar la realidad. ¡Nos encanta leerte!














